[Me encantan los hiatos]
Éste es el regreso del alma que naufragó por el espacio unos segundos, los ojos que se perdían en chispas de multicolores, el inconsciente de los sueños más amplios a la realidad, la circunflexión de fechas íntimas, los deseos explotando universalmente en la euforia de la emoción, las manos que construían libros de los contenidos más blancos e ilegibles, la defensa aferradísima a su proporción extracorporal, los movimientos libres convulsionando en la más tranquila inocencia.
Soledad, tu, el cielo, ser.escogido.
Ellos siempre te han hablado, desde el martillo día, hasta la búsqueda adimensional.
D.P. ylf
jueves, 6 de mayo de 2010
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