La escritura casi diaria, me está aterrorizando, hago un alto a la escritura habitual, para darme cuenta que si las casualidades dejan de ser tan amorfas e inesperadamente secuenciales, debo transformar las palabras sueltas en un diario...
Teniámos el mismo miedo a quedarnos ciegos un veinte de Agosto, será consecuencia? solo que los años no coinciden con décadas?
Ese espiritú estaba encima de mi, melodeando mi cuerpo, mi escencia, mi experiencia, detrás con sus manos quitándome el miedo, mientras se hallaba mi cuerpo inerte de cualquier pavor producido por la escena absurda de si en si. Cerrar los ojos fue la declaratoria del enviado por Deufel, que no temiera, pero que no los abriera y luego el cambio inconsciente a la plenitud de las luces como punto de fuga! Se convirtió en una parte de cabeza con ojos profundos pero sin recuerdos, un escondite directo, creo que no se fue y está a mi lado, atrás, persiguiéndome...
Las sombras me persiguen, los tres estados múltiples tenemos el mismo miedo... creo! No puedo conversar conmigoS mismoS... Que hermoso, persecusiones en el fracaso de las imágenes.
Creo que se ha vuelto diario, por lo menos, ahora:
Hoy vi a un señor con una pancarta, medio encarretado y encartado. Al suelo fueron sus hojas, me dio pena ayudarlo y luego verguenza no hacerlo, demasiadas recriminaciones instantáneas.
jueves, 20 de agosto de 2009
Bavidibum (wakka pugga jaske miga) (diario?)
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